Compartiendo mi secreto

Siento una gran alegría al ver el entusiasmo con que me preguntan los jóvenes y en general casi todos mis amigos.

¿Crees que yo podre pintar como tu algún día?, ¿Cuanto tiempo se necesita para llegar hasta el nivel que tu tienes? o ¿Como te diste cuenta que podías vivir y ademas viajar con lo que la pintura te aportaba económicamente?

Porque aunque pueda parecer difícil de creer, pienso que imitar un estilo de pintura es como mínimo un gesto de reconocimiento hacia el trabajo del artista original y también estoy convencido de que todo dependerá de la tenacidad de cada uno de nosotros.

 

Por ultimo creo que si estamos atentos a nuestros fallos y los analizamos con objetividad, seguro que nos acercaremos a nuestro objetivo final con la agudeza del mejor aprendiz y si es este el caso, felicitaciones de mi parte para todos los que son capaces de buscar la perfección de su trabajo aunque con ello tengan que ser bastante auto críticos y aceptar que con el tiempo la práctica hace al maestro.

 

Desde luego que siempre es difícil referirse a un tiempo en concreto o momento puntual de este largo camino recorrido con la pintura como compañera de viaje, la verdad es que no estoy seguro cuando exactamente comencé a sentirme confiado en mis recursos como pintor, mas bien estaba seguro de lo que quería hacer, pero jamas de como lo haría.

Ahora que ha pasado bastante tiempo y muchos intentos fallidos, de repente estos me recuerdan como obtener las pautas

a seguir para repetir u omitir algunos resultados.

Creo que ese es mi secreto.

 

Algunos de mis mejores alumnos o aprendices en taller de pintura también saben de que estoy hablando.

No importa cuantas veces te equivoques, pero si cuantas reflexiones puedas obtener del ejercicio que realices en ese momento. Con seguridad algún día será muy útil habernos equivocado con tiempo para aprender a corregir y volver a empezar un nuevo desafío.